Severos Ataques con Ácido a Mujeres en México en Aumento. ¡CUIDADO!

Severos Ataques con Ácido a Mujeres en México en Aumento. ¡CUIDADO!

AUTOR: Mtro. Mario A. Vázquez Montano

PAÍS: MÉXICO

Hemos estado observando cómo los ataques a las mujeres con ácido, están aumentando drásticamente en este país y en América Latina. Algo que nos parecía lejano, ahora está junto a nosotros, haciendo enorme daño a nuestras mujeres. Leíamos de este tipo de ataques en Medio Oriente, en la India, pero dábamos por descontado que eso sucediera en nuestro continente y ahora está sucediendo.Hombres con odio, con rencor,despechados, despreciados, malqueridos, criminales, perturbados mentales, toman venganza desfigurando a las mujeres con ácido y dejando sus secuelas terribles para toda la vida de ellas, pues el ácido causa graves quemaduras y disuelve las partes que toca; también, en menor número de casos, hay hombres que son atacados con este tipo de sustancias.

Por parte de las “autoridades” no hay respuesta ni estrategia en México–en Colombia ya hay restricciones para la venta y compra de ácidos-, es muy fácil comprar, por ejemplo, ácido sulfúrico o clorhídrico en una ferretería por 50 pesos un litro. No hay control, no hay prevención. Para tener una dimensión del daño que ocasiona el ácido recuérdese el caso de “El Pozolero” que era un sujeto que disolvía cadáveres en tambos con ácido y que lograba disolver completamente en un promedio de 2 a 6 horas.Imagina así el daño grave que ocasiona en la piel, en el rostro, que es el lugar donde las mujeres sufren el mayor ataque, dejándolas deformes, ciegas, con dañosa sus tejidos que les imposibilitarán diversas funciones en forma permanente.

Recuérdese, por ejemplo, el caso de Helena Saldaña Aguilar, joven universitaria de 23 años que en noviembre de 2018 fue atacada con ácido cuando estaba llegando a la puerta de su casa, en la alcaldía Iztacalco, en Ciudad de México, por una mujer disfrazada de vendedora de gelatinas que actuó bajo un autor intelectual del ataque; su rostro quedó desfigurado, tuvo quemaduras de segundo y tercer grado que le dejan cicatrices de por vida; perdió la visión en el ojo derecho y deberá someterse a  más de 25 cirugías reconstructivas. Ese extenso daño fue hecho con solo medio litro de ácido; es decir, arruinarle la vida le costó a su victimario unos 25 pesos.


Helena Saldaña Aguilar

Cada día vemos, perdidas entre otras noticias en México, casos de mujeres que están siendo atacadas de esta manera; vemos el silencio de las autoridades y la falta de estrategias para prevenir este terrible estado de peligro a que están expuestas las mujeres y, en menor cuantía, los hombres. No está restringida la venta de estos productos, no hay control acerca de quién produce y quién compra; la disolución de  cuerpos en ácido es ya práctica común entre las mafias delincuenciales, y si se investigara al respecto, ya se hubiesen encontrado compradores que deberían explicar a la autoridad investigadora la finalidad del uso de esta sustancia altamente abrasiva. Distintos ácidos son usados como materia prima para crear drogas sintéticas en narcolaboratorios, como las metanfetaminas, el cristal, la droga llamada éxtasis o MDMA (3,4-metilendioxi-metanfetamina), para cuya producción se requiere de ácido sulfúrico.

Otro caso, el de Esmeralda Millán, que fue atacada con ácido por no querer regresar con la pareja que había terminado. Después de cuatro meses de haber concluido con esa relación fue atacada por su ex-pareja que iba acompañado de otros dos sujetos, quienes la atacaron saliendo de su casa. Esto sucedió en marzo de 2019.

Esmeralda Millán

Otro caso más.  María del Carmen Sánchez sufrió un ataque con ácido por parte de su ex-pareja, quien le arrojó ácido a la cara tras de haber discutido con ella por ese motivo. “​El ataque con ácido no sólo me quemó la piel, sino en su momento me quemó mi vida, paralizó mi vida, la vida de mis hijas, la de mi familia y han sido cinco años de lucha», relató en entrevista en Milenio Televisión. El ataque ocurrió el 20 de febrero de 2014 en casa de su mamá, cuando alguien llamó a la puerta a las ocho de la mañana: era su ex pareja. En dos ocasiones María del Carmen Sánchez ya había denunciado a su ex-pareja por violencia ante la autoridad que no llevó a cabo acciones para proteger a esta mujer en estado vulnerable, por lo que el victimario perfeccionó su agresión hacia ella, logrando el resultado atroz que la acompañará de por vida. Reconstruir un rostro y tejidos dañados requiere de grandes sumas de dinero que estas víctimas no tienen. El ácido dañó la piel de María del Carmen, su párpado requiere ser reconstruido bajo el riesgo de que se perfore su ojo porque está expuesto. Su cuello fue gravemente dañado,

por lo cual le tuvieron que injertar piel de su pierna. Ella lleva injertos en todo su cuerpo: brazos, piernas, pecho, el tórax.

María del Carmen Sánchez

Otro caso reciente que sucedió en septiembre de 2019, el de la saxofonista María Elena Ríos quien, en Oaxaca, fuera rociada con ácido. Ella y su familia han señalado como autor intelectual del ataque a Juan Vera Carrizal, exdiputado local del PRI y expresidente municipal de Silacayoapan, con quien María Elena tuvo una relación laboral y sentimental en la que ella era violentada.

Las autoridades en Oaxaca no han hecho avance alguno y María Elena ha debido ser trasladada a la Ciudad de México para recibir atención médica por las muy graves quemaduras sufridas. De acuerdo con Silvia, hermana de María Elena,  la saxofonista necesita reconstrucción de párpados, nariz, boca, cuello, brazos, pecho y piernas.

María Elena Ríos

Y así podríamos tener una lista impresionante. Cada año se registran 1.500 casos de ataques de este tipo en todo el mundo, de acuerdo con la Fundación Internacional de Sobrevivientes del Ácido (ASTI, por sus siglas en inglés: Acid Survivors Trust International). Y así seguirá en aumento hasta que se logren avances legales en contra de este tipo de ataques, protección y cuidado a las víctimas y persecución y encarcelamiento con penas muy graves a los victimarios.

¿Qué medidas, desde una perspectiva criminológica pueden proponerse al respecto?

  1. Cuando veas que tienes una pareja que cobra venganzas, aunque sean nimias, apártate de ese sujeto, pues esta tendencia irá empeorando. Una vez finalizada la relación, en ese proceso y después de él, evita cualquier cercanía con la persona; en cuanto la avistemos que se acerca a nosotros, no le demos ninguna posibilidad de actuar, buscando ayuda y alejándonos de esa persona.
  2. Un sujeto violento –hombre o mujer- puede llegar a tener este tipo de acciones con las que pretende dañar de por vida a su víctima. No te relaciones con individuos violentos.
  3. Que el Estado legisle y se hagan leyes para proteger a las víctimas de este tipo de grave agresión con cuidados y terapias adecuadas, sin costo para las víctimas. Que se endurezcan las penas contra estos sujetos agresores y que salgan de prisión cuando ya no puedan, físicamente, ejercer represalias contra las víctimas o sus familias; cuando sean incapaces, por su edad avanzada, de hacer este tipo de conductas criminales.
  4. Capacitar a mujeres y hombres sobre primeros auxilios que deben llevar a cabo cuando una persona es atacada con estas sustancias; así mismo, hacer áreas especializadas de tratamiento a este tipo de víctimas de alta especialidad en los hospitales.
  5. Sensibilizar a las fiscalías para que presten adecuada atención a este tipo de denuncias de violencia y repriman cualquier agresión e investiguen las denuncias que tengan que ver con violencia familiar, violencia entre pareja, amenazas entre pareja y  delitos de género.
  6. Que no se pueda vender ácido en forma inidentificable. Que todo productor sea registrado y que éste, a su vez, tenga la responsabilidad de identificar a sus compradores.
  7. Generar movimiento social en contra de estos ataques, principalmente a mujeres,

Un sujeto rencoroso es identificable pues constantemente se queja del daño supuesto o real que le hicieron otros y quiere cobrar venganza. Los psicópatas son indetectables para la mayoría de personas, pero buscan siempre dominio sobre su posible víctima, aunque primero las seduzcan con promesas de amor y buena vida.

Vivimos en un mundo humano que atraviesa un Estado de Entropía Social y, si no estamos preparados, veremos seguir en ascenso estas estadísticas del terror. Eduquemos a nuestros hijos para ser pacifistas, resilientes, empáticos, prevenidos y éticos.

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