El perfume ¿banalidad o necesidad?

El perfume ¿banalidad o necesidad?

Autoras: Laura Martín Rincón, Adela Rendón Ramírez

La historia del perfume es un arte rodeado de un carácter sagrado desde la Antigüedad. En la Edad de Piedra, con el descubrimiento del fuego vinieron los aromas de maderas y resinas quemadas. Cabe recordar que nuestros antepasados ofrendaban el humo desprendido por éstos para rendir culto a la naturaleza, deidades fundamentales de su sociedad.

Los perfumes y esencias que estuvieron presentes en Grecia, Egipto y Persia así como las civilizaciones mesopotámicas tenían un vínculo estrecho entre culto-religión. Por un lado, en Egipto, los sacerdotes estaban en exclusividad dedicados a elaborar sustancias aromáticas con fórmulas secretas. Por otro lado, Los Persas con su técnica de maceración de flores en aceites obtenían aceites con el aroma floral. Babilonia fue el Jardín Aromático más importante de la Antigüedad. Semíramis, creadora de los Jardines Colgantes babilónicos, hacía traer flores exóticas tanto de la India como de Arabia y árboles de resinas aromáticas para producir esencias.

Los romanos invocaban a sus dioses “per fumum ” a través del humo de sustancias olorosas, honraban a las deidades y ungían a sus emperadores con aceites perfumados de sándalo, lavanda o enebro.

En la Edad Media, los Árabes, por medio de Avicena, aprox. Año 1000 d.C. inventaron la destilación de aceites de plantas, facilitando el comercio de sustancias aromáticas. El perfume comienza a ser considerado signo de riqueza y opulencia y se populariza entre las clases altas.

Con el descubrimiento del Nuevo Mundo, se introducen en Europa nuevas sustancias aromáticas y se comienza a popularizar el uso del perfume entre las clases influyentes. El nacimiento de la perfumería se inicia en el s. XV con el Renacimiento, hasta el s. XIX, el perfume sirve para disimular la falta de higiene en la vieja Europa. Por ejemplo, la burguesía soportaba los olores menstruales con la ayuda de un pañuelo perfumado bajo la nariz.

En el s. XX arranca la Industria del Perfume apareciendo, tal como se conoce hoy en día, el agua de colonia. Los cartujanos de la ciudad alemana de Colonia regalan con motivo de nupcias, en 1792, al hijo de su Regidor su famosa AGUA MIRABILIS. Comienza la producción de este aroma en el número 4711 de la calle GLOCKENGASSEJLO. Nace así el agua de colonia más famosa del mundo “4711 COLOGNE”.

A partir de entonces, comienza la era del perfume. La Emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón Bonaparte, encarga en 1853 al médico y químico Pascal Guerlaio una fragancia exclusiva el “EAU IMPERIALE”. La Casa Guerlain lanza perfumes para personajes ilustres como Balzac. Hoy en día cuenta con lanzamientos de numerosas fragancias tan conocidas como SHALIMAR”@ 1925 ó VETYVER@ 1955.
Coco Chanel encarga a uno de sus primeros narices, Ernest Beaux, el mítico CHANEL Nº5@ usado entre otras por Marylin Monroe. Por primera vez entran en la composición química de un perfume los aldehídos, los cuales ayudan a potenciar la fijación por medio del grupo OH que se une al ácido graso presente en la piel formando un complejo que libera OH, favoreciendo así la fijación del perfume.

Hoy en día, existe un “matrimonio” estable entre Moda-Perfume. Las principales Maisones cuentan con sus propios perfumes exclusivos, orientados según cada tendencia, a un tipo determinado de mujer. Representando así el espíritu del diseñador de Moda.
En la última década se ha creado una línea de perfumes color transparente, sin colorantes artificiales, símbolo del nuevo Naturismo y de la Revolución de la Mujer. Este movimiento fue iniciado por la fragancia PLEASURES@ de Estee Lauder. Con todo esto surgen varias preguntas como ¿Qué es el perfume? ¿Tipos de perfumes? ¿Qué papel juega la piel? ¿Cómo nos afecta el pH en el olor? Etc. Para responder a estos interrogantes planteamos el siguiente desarrollo:

¿Qué es el Perfume?

Sabemos que un perfume es una sustancia integrada por una mezcla de aceites esenciales aromáticos, alcohol y un fijador, utilizado para proporcionar un agradable y duradero aroma al cuerpo. Favoreciendo su bienestar.

¿Cuáles son sus componentes?

Actualmente lo componen son: aceites esenciales, fijadores diversos y alcohol.
Los aceites esenciales en la mayoría de los casos se obtienen por destilación tanto de plantas, hierbas (Por ejemplo, lavanda) y flores (rosas, jazmín, etc. ). Por ejemplo: el perfume de jazmín se obtiene a través de un proceso denominado “Enfleurage” que consiste en embeber cera con sustancias aromáticas y después se extrae el aceite esencial disolviéndolo en alcohol.

Los fijadores aglutinados por las distintas fragancias incluyen: bálsamos, ámbar gris y secreciones glandulares de ginetas y ciervos almizcleros. Estas secreciones sin diluir tienen un olor desagradable, pero en solución alcohólica actúan como conservantes. Actualmente, este tipo de animales están protegidos en multitud de países, por lo que los fabricantes utilizan almizcle sintético.
El Alcohol, la cantidad de este depende del tipo de preparación al que vaya dirigido, según su concentración en aceites esenciales. Normalmente, la mezcla se deja envejecer un año, ocasionando un envejecimiento y con ello una mayor concentración de la fragancia.

¿Cómo se clasifican?

Según su concentración los perfumes se pueden clasificar en:

  • ESENCIA DE PERFUME: 15-40% C*
  • PERFUME: 7-15% C*
  • AGUA DE BAÑO: 1-6% C*
  • AGUA DE COLONIA: De igual concentración que la anterior, pero con cítricos predominantes en su formulación.
    *Concentración de perfume

¿Cómo elegir una fragancia?

  • Si la piel es seca es difíciles fijar los aromas en ella, por lo que se recomienda usar fragancias dulces y especiadas, dado que, son más intensas y con una fijación más potente.
  • En caso de ser mixtas a grasas sabemos que tienden a transpirar por lo que hace que el aroma original cambie. Para este tipo de pieles es recomendables fragancias frutales, cítricas, florales o herbales, ya que son más frescas y su aroma no tiende a distorsionarse cuando se fija en la piel. Otro factor para tener en cuenta es si la persona toma algún medicamento o es fumadora, ya que esto influye en la fijación de la fragancia.

El promedio de estabilidad aromática de un buen perfume deberá durar aproximadamente 6 horas en el cuerpo, por lo que se recomienda aplicarse la fragancia máximo dos veces al día. Si se intercambian perfumes mantener a ser posible un intervalo de 6 horas entre cada aplicación así nos aseguramos de que los aromas no se mezclen.

¿Y la piel?

La piel es el revestimiento que cubre toda la superficie corporal y puede llegar a mediar aproximadamente 2m2 dependiendo del peso y altura del individuo. La piel es el órgano más extenso del ser humano y es el receptor del medio externo que accede al organismo mediante el sentido del tacto: cambios de presión, temperatura y también incluye los receptores del dolor (acto reflejo). Asimismo, es el órgano visible del estado emocional ya que, al variar nuestras emociones la piel varía con ellas: nos enrojecemos, palidecemos, etc. Bajo circunstancias especiales emanamos olores particulares para cada individuo (feromonas). Las Feromonas son sustancias que no están en nuestro cuadro aromático perceptible, sino que impactan en nuestra estructura psíquica y psicológica de forma inadvertida y entran en contacto con nuestro sistema nervioso límbico a través del olfato.

Desarrollar perfumería con feromonas es un sueño fantástico, por ahora, irrealizable mientras la química moderna no sea capaz de revelar su estructura química y está sea compatible con la ciencia de la perfumería.

Además, la piel posee un pigmento, la melanina, encargado de conferir el color a la epidermis y proteger de la radiación ultravioleta a los tejidos subyacentes. Profundizando en la piel diremos que está constituida por tres capas: Epidermis, Dermis e hipodermis. La epidermis es la capa más externa y actúa como barrera protectora del organismo ante agentes externos, su principal función es hidratar la piel. Está cubierta por una película llamada manto lipídico que está constituida por una mezcla de sudor y sebo. A su vez tiene también propiedades antifúngicas y bacterióstaticas (pH 4,5/5,9 ácido). La dermis proporciona resistencia y elasticidad a la piel, siendo la estructura de soporte de la misma. Nutre desde el interior las capas más externas y las protege de daños externos. Hospeda la mayoría de receptores táctiles: corpúsculos (de Ruffini…). A medida que envejecemos, la producción natural de elastina y colágeno decrece por lo que la piel pierde paulatinamente la capacidad de retención de H2O, apareciendo las arrugas. Este proceso puede acelerarse por agentes externos como la radiación solar. La hipodermis (tejido subcutis) sirve de depósito de energía además de aislante térmico y protector mecánico frente a posibles golpes.

A nivel psicológico, social, estético una piel sana facilita la vida social y la relación del individuo con su entorno a la vez que mejora su percepción personal.
¿Qué papel juega el pH en la piel?
El pH cutáneo varía de 4,5-5,9 en la superficie y es dependiente en gran medida del contenido de: ácido láctico y ácido urocánico provenientes del sudor, de aminoácidos dicarboxílicos como el ácido glutámico y aspártico y de ácidos grasos libres de bajo peso molecular como el ácido propiónico, butírico y pentanoico. Estos últimos representan un pequeño factor debido a su baja solubilidad en H2O.

En el cuerpo humano se encuentran diferentes niveles de pH según la zona medida y el sexo, en promedio de 4,85 en varones y 5 en féminas. No es una diferencia perceptible a simple vista, pero sí significativamente importante. Por lo tanto, justifica la formulación por parte de los laboratorios cosméticos de productos específicos masculinos y femeninos de acuerdo con el pH de la piel.

Se sabe que existen variaciones regionales de pH ligeramente más alcalino en pliegues de axilas, inguinales e interdigitales. Según la edad, los valores de pH son mayormente alcalinos, aproximadamente 5,2 desde el nacimiento hasta la pubertad. Después de la pubertad, hay un marcado aumento de acidez, llegando de nuevo a una mayor tendencia a la alcalinidad a edades avanzadas.

No existen diferencias significativas respecto al pH por raza o color de piel pero sí se observa una mayor tendencia a la acidez en pieles latinas y más oscuras.
Después del lavado de manos con un jabón normal, se recupera el valor del pH en una hora en condiciones normales. Las personas atópicas poseen una capacidad tampón muy disminuida y en su caso, pueden pasar varias horas antes de que la piel recupere la acidez. Un lavado excesivo con jabón en una piel sana, induce a la alcalinidad ya que disminuye la capacidad de neutralización del organismo y aumenta el riesgo de infecciones por microorganismos patógenos.

Gracias al manto ácido de la piel se producen colonizaciones bacterianas desde el nacimiento constituyendo la flora bacteriana normal o residente en la piel. Podemos encontrar una gran variedad de microorganismos, que son inofensivos, pero que en condiciones especiales se pueden llegar a constituir como patógenos (Estafilococo aureus, Estafilococo epidermidis, Peptococcus sacaroliticos, Corinebacterium sp, Brevibacterium sp. Etc).
Cualquier cambio de pH que no sea compensado inmediatamente estimula a la piel para producir más ácido ante la necesidad de restablecer el equilibrio, sistema tampón. De acuerdo con esto, la capacidad de neutralización dependerá de la capacidad de las capas más profundas de enviar ácidos a la superficie.

¿Qué factores afectan el pH de la piel?

Factores intrínsecos del organismo. Edad, zona del cuerpo, factores genéticos y sexo del individuo, asociado con los cambios hormonales.

Factores externos. Existen factores externos que perjudican nuestra piel, empeorando su estado y apariencia como: Lavados muy frecuentes y con agua caliente, cambios de temperatura y humedad, exposición a productos químicos, polución y contaminación ambiental, tabaquismo, consumo de alcohol y drogas, exposición excesiva a rayos UVA, nutrición inadecuada, ciertos medicamentos y trastornos médicos derivados de efectos secundarios asociados a fármacos
Un estilo de vida sano y la utilización de productos de higiene y cuidado corporal adecuados para cada zona del cuerpo, ayudan a mantener el pH natural de la piel y que ésta conserve integra su función protectora, lo que aportará al individuo un aspecto saludable.

¿Cómo el perfume te identifica ante los demás?

No es posible concebir la sociedad actual sin el uso y consumo de diferentes fragancias ya sean perfumes, cremas, lociones, desodorantes, aromatizantes, detergentes, jabones, suavizantes y todos aquellos productos que nos permiten mantener una convivencia armónica tanto con nosotros mismo como con el entorno.
Si excluyéramos el perfume de la convivencia social esta se cargaría de tensiones desconocidas que no hemos enfrentado desde que el perfume y sus diversos aromas han invadido las áreas sociales y familiares Por que…..¿Qué sucedería en caso de no estar presente el perfume en nuestra sociedad? ¿Cómo llevaríamos nuestra vida cotidiana? ¿Cómo serían nuestras relaciones interpersonales? ¿Podría afectar nuestra autoestima?… ¿Sería esto posible?…Probablemente estaríamos sujetos a reacciones que desconocemos.

El aroma dice mucho de la personalidad de una mujer o de un hombre, que crean a través de él su sello personal, además de suponer una carta de presentación ante los demás. Es un indicador tanto de la personalidad como del estado de ánimo.
También traslada nuestra propia imagen a los demás. Según la elección del perfume, la percepción de nosotros que tiene el otro varía considerablemente. Si pretendemos sorprender en un primer encuentro, la correcta elección del perfume será determinante para la imagen que queramos transmitir. Aunque hay que tomar en cuenta el propio olor natural y su impacto en los demás, el cual está influenciado además por nuestra alimentación, hábitos y hasta por nuestros cambios humorales. El mejor conocimiento del otro es sin perfume o con un aroma que haga revelar al propio olor como agradable.

Existen cientos de fragancias que se agrupan según su tendencia aromática, estas son:

FLORALES: Identificadas con personalidades jóvenes y románticas. Son fragancias de día.

HELECHO: Fragancias masculinas que pretenden evocar el ambiente de un bosque. Suelen presentar notas de lavanda, musgo y madera. Se utilizan tanto de día como de noche.

CHIPRE: Son utilizadas para momentos especiales, dado que su aroma es más intenso. Formuladas a base de musgo de roble, pachulí y sándalo. Los aromas chipre que contienen esencias de madera de cedro y ciprés, son fragancias algo más ligeras y recomendadas para hombres.

ORIENTAL: Fragancias femeninas, de corte elegante y sugerente. Basadas en notas de vainilla, ámbar y almizcle.

Por otro lado, el hombre más tradicional que utiliza lociones y colonia básicamente por higiene suele decantarse por aromas que contienen notas de cuero, humo, abedul y madera quemada. Son fragancias más intensas, para ponerse de día y con una duración más prolongada.

¿Pero….Se puede recordar el amor? Claves del perfume en la química sexual

La química sexual va más allá de la mera atracción física. No sólo nos atrae lo que vemos sino también lo que olemos. El olor corporal propio de cada individuo es una huella dactilar invisible que identifica a cada persona genéticamente y en la que inciden factores biológicos propios de cada organismo.

A nivel psicológico, las señales de atracción emitidas durante el cortejo no son únicamente visuales, sino también olfativas. El “flechazo” o amor a primera vista se explicaría desde este contexto tan subjetivo. Es aquí donde el perfume juega un papel trascendente, sobre todo en la primera cita, donde cada miembro de la pareja trata de agradar al otro a través no sólo de una apariencia física sino también mediante su aroma. Las estadísticas demuestran que aproximadamente un 2% de nuestros ingresos lo empleamos en fragancias, desodorantes, ambientadores… etc.

Sin embargo, es el olor corporal real, no el del perfume, el que afecta directamente a las relaciones de pareja, siendo un factor de gran importancia si hablamos de la química sexual, sobre todo en los varones.
El olor también puede provocar el rechazo; habiendo casos incluso en los que uno o ambos miembros de la pareja deciden terminar la relación porque no pueden soportar el olor natural del otro.

El olor propio de cada individuo es un atractivo sexual natural que actualmente se puede ver perjudicado por nuestro estilo de vida, dada la tendencia al uso excesivo de fragancias para enmascararlo que responde a su vez a una búsqueda de la aceptación social del individuo.
Las últimas investigaciones en química sexual revelan que el olor sería la constante cosmológica oculta en la atracción sexual, tratándose incluso de un factor determinante en la elección de pareja.

Psicólogos evolucionistas de la Universidad de México, han llegado recientemente a la conclusión de que “la capacidad del aroma está ahí y no es sorprendente encontrar el poder del olor en el contexto de la conducta sexual”.

Como conclusión podemos decir que el perfume es un plus necesario, que nos proporciona bienestar a la par que cuidados, y que hace posible una correcta convivencia en la comunidad, así como nos permite transmitir una imagen adecuada de nosotros mismos y facilita la socialización y las interacciones personales propias de cada individuo. Partiendo del concepto puramente histórico, en el cual las esencias en su origen estuvieron ligadas al concepto sagrado y al Mito, el perfume evoluciona junto con el Hombre. Siendo hoy por hoy inconcebible una sociedad sostenible sin su existencia y su uso, tanto en hábitos de higiene y cuidados, así como icono de moda y estilo, asociado al canon de belleza que nos transmiten los diseñadores y estilistas de vanguardia.

El valor no verbal del perfume y de todas las fragancias aromatizantes y desodorantes tiene un poderoso influjo en nuestras conductas y comportamientos, desde lo psicológico hasta lo fisiológico. Por ejemplo, quien pretende atacarnos emite un olor desagradable, pues la combinación de adrenalina y bilis tiene un olor muy fuerte. Mientras que quien nos quiera cortejar y le agrademos emitirá un olor suave, o en cuyo caso es el propio cuerpo el que inhibe la emisión de olores para que el individuo resulte atractivo.

Desde esta perspectiva es aconsejable que en una relación que va solidificando en la etapa de noviazgo

“Los individuos dejen al compañero percibir su verdadero olor, y si la relación continua es buena señal ya que en la convivencia diaria y futura de la pareja asegura que el olor natural no sea causa de desavenencias y posibles rupturas”- Maestro Mario Vásquez.

Finalmente sabemos que el hombre en su afán de esconder su filiación animal trata siempre de sublimarse en ser humano, y de acuerdo con este contexto ¡huele bien o debe oler bien! Por lo cual el perfume y sus derivados son sumamente útiles para las sociedades modernas.

Bibliografía

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https://www.fragance.com.mx/historia-del-perfume-y-las-esencias/

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